Machado-Tatis Jr., una combinación perfecta

0
278

Hubo una vez, antes de que los Orioles cambiaran a Manny Machado a los Dodgers en la última temporada del estelar previa a la agencia libre, cuando Buck Showalter era el único manager que había dirigido a Machado. Entonces, Showalter vio todo en primera fila: El talento y el estilo, las controversias que iban desde correr las bases hasta peleas, pasando por el esfuerzo a la hora de jugar, o la falta del mismo. Manny siendo Manny, en otras palabras.

Showalter vio la habilidad de Machado para jugar en el campo corto o la tercera base y su talento para dar 37 jonrones en una temporada. Siempre supo que Machado iba a cobrar a lo grande algún día y que terminaría en el equipo que le ofreciese la mayor cantidad de dinero.

Terminaron siendo los Padres, gracias a un acuerdo de US$300 millones y 10 años. No fue lo que consiguió Bryce Harper cuando firmó con los Filis. Pero estuvo cerca. Esto fue lo que dijo Buck cuando se enteró de que su pupilo terminaría en San Diego:

“Bueno, oficialmente están listos para ser buenos”.

Machado dio otro grand slam la noche del miércoles, tras conectar uno ante los Dodgers la semana pasada. El del miércoles fue para dejar en el terreno a los Rangers en el 10mo inning. Manny hizo esto, por supuesto, dos noches después de que el talentoso joven dominicano que juega a su izquierda en el cuadro interior de los Padres – Fernando Tatis Jr., quizás lo han oído nombrar—conectara “el grand slam del que se habló en todas partes” también contra Texas, porque lo disparó en cuenta de 3-0 en un juego abierto y aparentemente rompió una de las reglas no escritas del béisbol al hacerlo.

(Mi amigo David Israel, quien alguna vez fuera columnista en Washington, Chicago y Los Angeles, dijo que la razón por la que algunas de estas reglas no están escritas es porque si usted terminara escribiéndolas, la gente se daría cuenta de lo tontas que son algunas de ellas).

El jueves, San Diego contó con otro cuadrangular con bases llenas, estableciendo una marca de Grandes Ligas con cuatro juegos seguidos dando grand slam.

Tatis llegó al viernes con 12 vuelacercas además de 29 carreras empujadas y .312 de promedio. Eso significa que tiene el doble de jonrones de Manny, quien ahora está empezando a encenderse tras un arranque lento. Pero los muchachos en el lado izquierdo del cuadro de los Padres son un espectáculo digno de admirar, y en San Diego esperan que ése sea el caso por muchos años. Tatis tiene 21 años. Machado todavía tiene apenas 28.

Manny dio 32 bambinazos por los Padres la temporada pasada, y como es usual, hizo cosas a la defensa que hay que ver para creer. Como el otro día cuando los Padres estaban usando una formación defensiva y Manny estaba a la derecha de la segunda base en terreno corto del jardín derecho e hizo una tremenda atrapada de espaldas al plato en la zona de seguridad por la esquina del bosque derecho. Es el primer antesalista que imita a Willie Mays en los jardines.

Manny no va a ser el mejor jugador de su propio equipo en estos años por venir, sin importar cuánto le estén pagando los Padres. Tatis será el mejor jugador de San Diego por muchos años. Y los Padres habían demostrado estar dispuestos a volver a ser un equipo relevante cuando firmaron a Eric Hosmer como agente libre en febrero del 2018. Pero San Diego no estaba simplemente firmando a una de las estrellas más jóvenes en llegar a la agencia libre cuando pactaron con Machado. No sólo estaban comprando su talento. Estaban ofreciendo esperanza en San Diego por primera vez en mucho tiempo.

Ahora tienen el lado izquierdo del infield más fascinante de Grandes Ligas, uno con el potencial de terminar siendo de los mejores de todos los tiempos. Y quizás a Manny le ayude no tener que ser El Hombre en San Diego.

Por cierto, hay otra cosa que notó Showalter sobre los Padres después de la primera temporada de Manny allí: Llevaron a San Diego a alguien que había estado con él en Baltimore, Bobby Dickerson, quien fue coach de tercera de Machado y también instructor de los infielders. Dickerson ahora es el coach de la banca de Jayce Tingler en San Diego.

“Pero Bobby sigue siendo el mejor coach del cuadro interior en este negocio”, dijo Showalter. “Cuando vi eso, sabía que realmente se estaban enseriando”.

Lo que sea que terminen siendo los Padres, lo que termine siendo esta intentona por destronar a los Dodgers, todo eso comienza con el tercera base y el torpedero. Van a ser bien divertidos de ver, ofensiva y defensivamente, tanto o más que cualquier otra combinación 1-2 en todo el béisbol. Tatis ha llegado haciendo mucho ruido, líder en jonrones de las Grandes Ligas en estos momentos, un muchacho capaz de hacer que la gente pierda la cabeza porque le hizo swing a un pitcheo en 3-0 y conectó otro batazo de 400 pies.

Pero Machado conectó su grand slam ante los Dodgers y luego ese otro vs. los Rangers, sin olvidar esa atrapada de espaldas al home en el jardín derecho que hay que ver para creer.

¿No es divertido ver jugar a estos Padres?

Manny todavía batea .235. Pero San Diego ganó tres en fila esta semana tras caer en cinco seguidos. Los Padres son un buen equipo. Y van a mejorar mucho. Por fin, van otra vez en la dirección correcta. Y eso comienza en el lado izquierdo del cuadro interior.

Mike Lupica es columnista de MLB.com.

Compártelo en tus redes sociales

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here