mié. Oct 16th, 2019

Jueves santo:recordando a mi tío JACINTO y sus habichuelas con dulce

Jacinto fué un tío mio,muy loco con su habichuelas,siempre y cuando fuera este grano,se lo bajaba como fuera.

No hacía falta un jueves santo para comerse sus granos,mucho menos azúcar y leche y que estos fueran licuados.

Presisa mente un jueves santo Jacinto desesperado no soportaba la espera a que estos fueran procesados.

Jacinto se fue al colmado y le dijo a la vecina,10 de habichuelas mi vieja de las que vende cosidas,5 de clavo y canela y un 3 de mantequilla,una botella de leche,de las vacas de Ramón y 5 de azúcar prieta que esto se resolvió.

Jacinto tomo las habichuelas y se las comió primero, masticó clavo y canela y le salió un lagrimero,se comió la mantequilla y la leche se bebió y por último el muchacho la azúcar se la comió.

Ante la mirada de todos de asombro y hasta de espanto le preguntó la vecina ¿Y que tú as hecho muchacho?

Jacinto le respondió que si olvidaba el día,que hoy es jueves santos y habichuelas se comía,la vecina con su razón le dijo que no era así que era habichuelas con dulce y que no se hacían así.

Jacinto muy pensativo le dijo que no era na,que él «le echó lo que llevaba y que se juntan ayá.

Autor: anónimo.

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