mié. Dic 11th, 2019

EL ROL DEL TRÁNSFUGA Y EL RIESGO DE TROYA

Por.- Adam Almonte

| #Análisis | En la actualidad, es muy común que personas que se identifican con un partido, ideología, o sector político, decidan desertar de la misma y abrazar opciones opuestas. Estas personas históricamente han sido conocidos como tránsfugas.

Aunque existe una concepcion negativa sobre este particular, no siempre es malo ser tránsfuga, aveces, este accionar solo responde a la enmienda de un error inicial del sujeto, o simplemente a la desconsideración sistemática de su equipo, el verdadero pecado del tránsfuga radica en el hecho de buscar su propio beneficio y no el bien de la comunidad.

De ser esta última la razón, el tránsfuga será objeto del reproche social, pues ha traicionado a su equipo para pasar a convertirse en un simple objeto, un trofeo político del momento.

Siempre serán censurados y repudiados por aquellos a quienes su decisión perjudica, aplaudidos y recibidos por los beneficiados. En todo caso, el receptor hace todo lo posible para que su nueva adquisición se sienta como en casa, inclusive llegar al punto de la adulación, con tal aprovechar los servicios e informaciones de su nueva herramienta política. Estos tratos se mantendrán solo mientras sean útiles, luego no son tan necesarios.

A pesar de recibirlos, un receptor inteligente por lo general se maneja con cautela, pues el tránsfuga inspira desconfianza por el historial que arrastra, una tacha indeleble que le perseguirá por toda la eternidad y que le será señalada en cualquier oportunidad.

Y es que abrazar a un tránsfuga en un equipo político conlleva riesgos que pueden poner en juego toda la operación política, es por ello que nunca ocuparán posiciones estratégicas o de relevancia en un equipo, por dos razones:

A) Nunca conocemos su verdadera misión, puede que sea un caballo de Troya. Recuerden que la política es lo más parecido al arte de la guerra, nada es descartable.

B) La imposición de un Tránsfuga en posiciones estratégicas, pondría en juego la armonía de un equipo político que ha demostrado lealtad.

El rol del tránsfuga en el equipo receptor será única y exclusivamente DESMORALIZADOR para el adversario, por estos motivos, luego que una persona da un paso como este, le será sumamente difícil alcanzar el éxito en escenarios políticos, en todo caso, siempre será mejor analizar y buscar orientaciones acerca de nuestras desiciones, antes de llevar una marca que nunca desaparecerá.

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